
El masaje aporta numerosos beneficios. Según el tratamiento y el objetivo perseguido, se pueden conseguir efectos diferentes que, a su vez, generan acciones psicosomáticas o mecánicas, ya sean locales y/o reflejas. Las acciones locales son las que se presentan en el lugar concreto en el que se lleva a cabo la acción mecánica, mientras que las reflejas se manifiestan a distancia de la zona que recibe el masaje.
Efectos del masaje sobre el organismo:
• Psicológico: produce un efecto de relajación, calma y bienestar.
• Sistema nervioso: actúa sobre las contracturas musculares reflejas. Gracias al contacto con la piel, el masaje desencadena una reacción que, partiendo de los receptores situados a nivel cutáneo, continúa por las raíces sensitivas hasta llegar a la médula espinal y, desde aquí, al área sensitiva cerebral a través de los fascículos medulares específicos. Este proceso genera una respuesta motora que, por la vía inversa, comporta una contracción o una relajación de los músculos dependiendo de la maniobra empleada.
• Piel: existe un punto reflejo cutáneo para cada una de las partes internas del organismo humano. Si estos puntos se trabajan de manera correcta se consiguen múltiples efectos.
• Tejido muscular: el músculo se relaja o se tonifica y se limpia de toxinas.
• Tejido adiposo: el masaje acelera el metabolismo, facilita la reabsorción de los líquidos intersticiales y disminuye los depósitos de grasa.
• Circulación sanguínea: si el masaje se aplica con intensidad, la velocidad de la circulación venosa aumenta tanto en las venas superficiales como en las profundas. En lo que se refiere a la circulación arterial, después de unas cuantas sesiones de tratar las masas musculares a fondo se produce un efecto «rebote» consistente en la apertura de la circulación colateral.
• Circulación linfática: el masaje activa la circulación de la linfa y ejerce un efecto drenante.
• Sangre: favorece la función productora de hemoglobina.
• Vísceras vacías: el masaje las estimula y contribuye a garantizar una función peristáltica normal.